Se calcula que más del 90% de las cerraduras existentes en el mercado pueden ser abiertas gracias al método bumping.
Esta técnica surgió en Dinamarca hace unos 40 años. El bumping era un sistema que utilizaban los cerrajeros daneses para desbloquear los cilindros de una cerradura, presionando la llave con un objeto para conseguir separar los pistones de los contrapistones haciendo saltar los cilindros. De este modo, la cerradura podía deslizarse permitiendo la apertura de la puerta.
Lo que comenzó como una solución profesional para desbloquear cerraduras, se convirtió en una solución menos licita para fines delictivos. La difusión de vídeos explicativos por Internet acercó la técnica a cualquier delincuente incluyendo las de puertas de seguridad y acorazadas, sin la necesidad de conocer técnicas de ganzuado. Se cree que cerca el 80% de las cerraduras mecánicas están en este momento sufriendo peligro de acceso indeseado.
Afortunadamente hay solución para este problema. Las soluciones de OCK disponen de elementos para proteger a los cilindros de este tipo de ataques. Desgraciadamente no todos los cilindros autodenominados de “alta seguridad” incorporan medidas contra este tipo de ataques. Ante esta peligrosa situación, las opciones de seguridad más indicadas pasan por la sustitución del tradicional de cilindros de sistema mecánico convencionales por cilindros y cerraduras electrónicas OCK.